domingo, octubre 16, 2011

Milana bonita...

Milana bonita...
Acabo de terminar de ver Los Santos Inocentes. No la había visto hasta ahora.
Milana bonita. Ahora tengo un nudo en la garganta. Ahora siento tristeza, perplejidad...

Ahora siento odio.

martes, septiembre 27, 2011

Cuestión de gustos

Una amiga me dijo hace bastante tiempo acerca de este blog: "Me gustaba más cuando hablabas de lo que sentías en vez de tratar otros temas". Nunca supe qué pensar de ello.

Haciendo una analogía, sería como si solamente me gustase estar con una persona cuando ésta solamente habla de determinados cosas. Cierto es que hay gente por ahí con las que es arriesgado sacar según qué temas a la palestra, pero esto es un caso distinto: alguien se queda con una parte específica de un todo. No es que tenga importancia alguna (ni siquiera sé por qué estoy escribiendo sobre ello), pero me apetecía hugar un poco a ver si saco algo nuevo.

Somos polifacéticos como personas. Este notable y obvio hecho facilita que algunos objetos creados por nosotros hereden esa particularidad. Los blogs, los personales en concreto, son especialmente susceptibles de ello, dado que dan salida a una necesidad del autor de escribir o contar algo. Fruto de esto encontramos un común denominador a las entradas de ese blog, algo a lo que llamo la "importancia subjetiva relativa".
1. Todas las entradas de un blog tienen una importancia base que motivó su creación.
2. Esa importancia, sin entrar a valorar el contenido de las entradas, es subjetiva puesto que derivan de la propia percepción del autor.
3. Dentro de un blog, y de nuevo desde la propia percepción del autor, hay entradas relativamente más importantes que otras.

Quien me conozca un poco puede empezar a intuir el malestar (relativo) que me produjo la frase, (bienintencionada, no lo dudo) de esta persona. A mí no me cuesta hablar de mis sentimientos. Podría pasarme el día hablando sobre ellos. Y la noche. Los tengo a flor de piel, no tienen nada especial. De hecho esta entrada se está escribiendo casi sola. Tiene poca importancia relativa para mí.

En cambio, cuando escribo una entrada sobre un tema específico, habitualmente le doto de una mayor importancia relativa. Me lo curro mucho más. Considero que son mejores entradas. Por eso me provoca cierto malestar esta discordancia entre mi percepción y la importancia relativa que le dan otros lectores a lo que escribo. Supongo que esto le pasa a todo el mundo.

Aunque de vez en cuando alumbro alguna entrada como la del San Juan Nepomuceno que aúna lo mejor de ambas tendencias, y eso está bien, aunque para ello tengan que pasar otras tantas sin pena ni gloria como esta, esta, o esta otra.

Supongo que es cuestión de gustos.

lunes, septiembre 19, 2011

Manifiesto de Renuncia

Habiendo andado ya casi 32 años por esta vida, uno se pregunta varias cosas: qué le espera, qué aprendizaje de las vivencias pasadas ha perdido por falta de visión y/o oportunidad, qué mecanismos podría poner en marcha para mejorar en el futuro... en fin, cosas comunes y corriente, humanas.

Ocurre entonces que, de vez en cuando, uno es capaz de ver una circunstancia que le ha acompañado toda la vida, un patrón. Es precisamente esto lo que me lleva a redactar, como ejercicio, este pequeño manifiesto de renuncia:

Yo, en pleno uso de mis facultades físicas y mentales, habiendo percibido someramente ritmo y planes vitales, propios y ajenos, y viendo que todo esfuerzo que he estado invirtiendo en la tarea de conseguir una cierta cantidad de paz duradera ha terminado fracasando, manifiesto lo siguiente:

1. Desde ahora mismo renuncio a obtener una paz eterna o duradera, puesto que asumo que dicho esfuerzo es vano.

2. Todas las tareas por mí emprendidas a partir de ahora las acometeré con esfuerzo y con la consciencia de que en cualquier momento, venga o no el caso o con o sin razón aparente, podrá suceder (y de hecho sucederá) algo que hará tambalearse o directamente destruirá los frutos de mi esfuerzo.

3. No niego los pensamientos irracionalmente optimistas naturales en mi persona, pero dichos pensamientos no me cegarán de ahora en adelante hasta el punto de negar la evidencia presente ante mis ojos de que si los seres humanos estuviésemos destinados a tener paz, no seríamos seres humanos sino helechos.

4. Sin caer en el pesimismo, sí que optaré a partir de ahora por un enfoque sosegado y prudente de las situaciones que se me presenten con el objeto de intentar percibir mejor dichas situaciones.

5. Mi sentido de la justicia, como valor íntimo y propio, en lo sucesivo se adecuará únicamente a mi conducta y a mi pensamiento. Nunca más intentaré ver paralelismo alguno entre dicho sentido y los constructos sociales de mi entorno, así como tampoco con esa "suma de todo" a la cual tengo el honor de llamar "Vida".

6. Finalmente, asumo que mi asunción acerca de que esa "Vida" incentiva la justicia es falsa y carente de sentido.

A ver qué tal. Es corto, debería ser sencillo...

martes, julio 26, 2011

Arranque Zen

Hace tiempo alumbré una frase que creo verdadera en su esencia, y es que aquel que ame la bebida debe amar la resaca. Pues bien, esta es una de esas mañanas en las que uno se arrepiente de afirmaciones como la anterior.

Qué resaca madre. Incluso he hecho algo que no suelo hacer que es echar mano de la química, en este caso un paracetamol. Ahora estoy un poco más recuperado.

Me parece que beber me gusta cada vez menos.

lunes, julio 25, 2011

Movimiento

Hoy me gustaría reflexionar un poco sobre el movimiento 15M, ese extraño y variopinto compendio de ilusiones, propuestas y actos que desde hace dos meses casi y medio viene iluminando un sendero casi olvidado: el de la esperanza real de cambio.

No querría que se me malinterpretase sobre este punto: lo realmente valioso del 15M, el gérmen de algo más grande que el propio movimiento, ya ha tenido lugar. Ya ha sucedido delante de las narices de toda la sociedad. Y es un simple pensamiento, como una estrella lejana que viene a ayudar a los navegantes en un océano llano e infinito: la consciencia de que cualquier cambio que se quiera alumbrar en nuestro entorno, antes debe pasar por uno mismo; cualquier revolución social antes debe ser una revolución personal.

Lo más curioso del asunto es que es algo que aparentemente no ha auspiciado nadie, que era complicado de preveer para los "analistas" de esta sociedad, tan acostumbrados ellos a que la masa sea un elemento estable y predecible. De repente un grupo de individuos, un colectivo de personas se sentaron y se pusieron a discutir, a debatir, a hablar. Y luego no se disolvieron sino que siguieron.

La herramienta escogida para ello fue algo valioso y venerable: la asamblea. Esa gran desconocida en este mundo donde se tiene a la democracia por el paradigma a seguir en vez de tomarla como lo que es, a saber la herramienta menos mala cuando fracasa el consenso. Esas asambleas fueron capaces de regularse a ellas mismas, de funcionar y de fomentar el intercambio de opiniones y de información. En algunos casos incluso han alumbrado posturas consensuadas. Esto último es de un valor incalculable, porque implica varias cosas importantes: la primera es que en general todos los miembros habrán tenido que flexibilizar su postura; la segunda es que se habrán oido razones y opiniones contrarias al propio parecer, y eso es enriquecedor; la tercera es que invita a abrir un espacio para la reflexión crítica, para la creación de la propia e informada opinión en vez de intentar adoctrinar.

Todas estas razones guardan un gran valor pedagógico, para mí el principal activo del movimiento. Son estos valores propios de una sociedad sana, crítica consigo misma, y debería ser labor general el integrarlos y transmitirlos a las generaciones venideras. Son la base sobre la que cimentar, igual que nuestros padres y abuelos cimentaron otras bases para legárnoslas y construir en ellas.

El 15M es la constatación de que, a pesar de los pesares, a pesar de la manipulación a la que someten los medios mayoritarios, a la alienación y enajenación mental inherentes a la vida contemporánea, a la presión del mainstreamn, acechante siempre detrás de la siguiente sinapsis, a la constante labor de des-educación y desmenuce de la capacidad crítica personal, y tantas otras cosas, es la constatación, digo, de que esta es una sociedad cuyas raices son sanas, llenas de vida y de voluntad de mejora.

El 15M no va a cambiar el mundo. El 15M ya ha empezado a cambiar el mundo. Pero esto es una carrera de fondo, la más larga de la historia. Y, aunque entristezca pensarlo, tal vez nosotros no veremos la meta. Pero tal vez nuestros hijos o nuestros nietos sí tengan esa fortuna y cuando miren hacia delante vean esperanza y cuando miren hacia atrás, hacia nosotros, se sientan orgullosos de lo que vean. Sí, tal vez sea posible.

martes, junio 28, 2011

De vuelta con la bici

Ayer por la mañana me vine al trabajo en bici. La pobre llevaba parada desde otoño del año pasado, y con tanto trajín como hemos tenido ha estado arrumbada y olvidada. De manera que el domingo le hice una pequeña puesta a punto y ayer me monté en ella y puse rumbo al curro. Se portó magníficamente bien, como ha venido haciendo desde que la compré de segunda mano. La Rockrider 5.2 del Decathlon de momento está haciendo honor a su nombre.

De todas formas voy a llevarla a que le hagan una puesta a punto completa porque se lo merece. Hay óxido en algunas partes, habría que cambiar el freno traseño y posiblemente también el delantero, limpiar los cables y verificar los cambios de marcha... en fin, cosas que nunca he hecho, así que mejor dejarlo en manos de profesionales.

Mañana haré el viaje de nuevo por la nueva Ribera del Manzanares hasta la Ciudad Universitaria. A ver si consigo bajar de los 40 minutos.

viernes, junio 24, 2011

No quiero olvidar

Recordar los sueños es una faena muy grande para mí.
Pero muy grande, porque ocurre que casi nunca los recuerdo; y cuando los recuerdo entonces también recuerdo las veces en las que no los recuerdo. Que son casi todas las veces.

Tengo una mala mañana porque he recordado algo que he soñado. Un concierto de los Maiden al que llego una vez ya empezado. Me he perdido Hallowed Be Thy Name, pero mientras salgo a la platea y me uno a Persefone y a unos amigos comienza la conocida alocución "Woe to You Oh Earth and Sea...", y cuando miro al escenario ahí están ya inmersos en los compases de The Number of the Beast. Me encanta. ¿Por qué soy el único que está cantando? ¡Esto es un clásico, canastos! Y luego nada.

Me ha encantado recordar ese sueño. Pero duele recordar haber olvidado, porque sé que todas las noches sueño, pero olvido al despertar. Y no quiero. No quiero olvidar.

lunes, junio 20, 2011

Desayunos y actos de fe

Los desayunos que hacemos los compañeros y yo en la Facultad de Matemáticas son mi momento favoríto de la jornada laboral. Nunca son aburridos, todo lo contrario. Tratamos temas interesantes, actuales o no, y en general el ambiente es bueno. Y es que el nuestro es un grupo que tiene todo lo necesario para ser un buen foro de debate: disposición a conversar, interés por los temas actuales, cultura general, curiosidad, y, muy importante, personas de distinto sesgo político y distinto talante.

Una de esas personas es un compañero de trabajo. Su caracter es marcadamente conservador por lo que en ciertos temas suele posicionarse en el otro lado de nuestra hipotética bancada, enfrentado a la mayoría de nosotros, que tendemos a ser progresistas. Esto es algo estupendo, una oportunidad maravillosa de escuchar otras opiniones, otras razones distintas de las que suelo escuchar en mis círculos.

Por desgracia hay un problema, una traba que, dicho sea de paso, no sólo afecta a este compañero, pero que en su caso salta más veces a la palestra: con ciertos temas suele basar su discurso en postulados que son sencillamente actos de fe. Y los actos de fe no sirven para debatir. Son creencias, no razones.

Hablando de este compañero, me encantaría que articulase una defensa de sus postulados sólo con las herramientas de la lógica y la razón. Querría que defendiese su opinión acerca de la gestión de Esperanza Aguirre con algo más que un simple "me gusta", que hiciese valer las tesis neoliberales que admira. Yo y los compañeros aprenderíamos mucho. También es verdad que los compañeros suelen darle mucha cera y que él entonces se cierra en banda y pasa del tema. Pero no deja de ser una buena oportunidad perdida. Es una auténtica lástima.

Esto de postular sobre actos de fe es algo que hacemos todos en algún momento. Todos en algún momento hablamos con el corazón o con las vísceras en lugar de con la cabeza. Simplemente sucede de vez en cuando, pero en ese momento el debate llega a un puerto muerto y es muy complicado salir de él una vez dentro. En esos casos solemos dejarlo estar.

Insisto, una pena. Pero no me quejo. De hecho estoy encantado. Aunque a veces no nos entendamos al menos hablamos, y esa es la base de la que partir para llegar a cualquier lado.

viernes, junio 03, 2011

De las instituciones privadas y de la dificultad para ver a la Iglesia Católica como una de ellas

Vamos a empezar con una evidencia: La Iglesia Católica es importante, pues de lo contrario no estaría en las conversaciones tan a menudo como lo está.

Es fruto de esa importancia como surge la necesidad de hablar de ella con un poco de desapego y distancia para tratar de enjuiciarla con acierto. También se trata de la institución más antigua conocida, lo que debería prevenirnos de emitir ese juicio con simpleza o dejadez. Dicho esto, vamos al lío.

La Iglesia es una institución, y como tal es un ente humano y sujeto a cambios. Es también un ente plural. Pero, y ante todo, es una entidad privada. Uso este término por omisión para referirme a ella porque no puedo calificarla de pública. Dice la RAE:

público, ca.
(Del lat. publĭcus).
1. adj. Notorio, patente, manifiesto, visto o sabido por todos.
2. adj. Vulgar, común y notado de todos. Ladrón público
3. adj. Se dice de la potestad, jurisdicción y autoridad para hacer algo, como contrapuesto a privado.
4. adj. Perteneciente o relativo a todo el pueblo.
[...]

La cuarta acepción del término público invalida la inclusión de la Iglesia Católica en él, dado que ella no pertenece a nadie salvo a sí misma. Tal vez el propio discurso de ciertos integrantes de la Iglesia ha podido dar lugar a confusión dado que propugnan que es una entidad universal, donde todos tienen cabida, pero ello no debe llevarnos a engaño: no estamos hablando de un ente público, sino de un ente privado al cual puede acceder (a priori) cualquiera, siempre que se cumplan una serie de condiciones. Un club. Nada nuevo en definitiva.

Voy a detenerme sobre esto para que quede lo más claro posible: la entidad de la Iglesia Católica no es pública porque sus poderes no emanan ni pertenecen al conjunto de ningún pueblo, entendiendo pueblo como conjunto humano reunido libremente y que dicta sus leyes y comportamiento en base a procedimientos igualmente decididos por él mismo. Las leyes y comportamiento de la Iglesia Católica, como institución, siguen cauces distintos, por lo que dichas leyes y comportamiento entran en el ámbito de lo privado. La realidad actual es esa, por más que tendamos a echar la vista atrás y echar mano de acontecimientos pasados para enjuiciar realidades presentes.

Esto, que es (o debería ser) algo evidente, es algo que no suele tenerse en consideración en las conversaciones en las que el que suscribe ha estado presente. En dichas conversaciones se suele criticar a la Iglesia (lo que me parece bien puesto que tiene aspectos muy criticables) y a sus integrantes (lo no me parece bien puesto que soy defensor de la liberta religiosa). Esto último es especialmente preocupante porque se tiende a responsabilizar a los creyentes católicos de las acciones de otros católicos. El ejemplo de la pederastia es actual e ilustrativo. Un silogismo: "tú, creyente. respetas las acciones de la Iglesia Católica; la Iglesia Católica la forman los curas; algunos curas son pederastas; la Iglesia Católica protege a los curas, pederastas incluidos; ergo tú, creyente, respetas que se proteja a los curas pederastas". Esto tiene un nombre, y es falacia. La falacia viene, en este caso, de identificar las acciones de un miembro con las del colectivo al que pertenece, y justamente por esto, asumir que todos los miembros de dicho colectivo piensan lo mismo y/o aprueban el comportamiento de ese miembro particular. No ha lugar.

Para ilustrar esta historia pongo un enlace que, en un mundo ideal, daría lugar a un debate constructivo; sin embargo estamos en este mundo y probablemente generará, de nuevo, una discusión absurda: http://www.religionenlibertad.com/articulo.asp?idarticulo=14639

Es como si enjuiciásemos a un supermercado por la actitud borde de un reponedor, o como si enjuiciásemos a todos los médicos del sistema de salud público porque hayamos dado con uno que es un inútil. Es un juicio sesgado en la base.

Dejemos esto por el momento para centrarnos en la figura privada que representa la Iglesia Católica, figura única donde las haya. Me surge la siguiente pregunta: ¿por qué esta dificultad universal para asumir que la Iglesia es un ente privado? Porque todo el mundo sabemos que lo es, pero de alguna manera lo olvidamos. Veamos las razones:

1. La iglesia católica es un ente privado previo a la aparición de los modelos actuales de entorno "privado" y entorno "público". La Iglesia es antigua. Tiene casi dos mil años de antigüedad, y eso es mucho tiempo. Nace en el siglo I de nuestra era en el seno del Imperio Romano, y tres siglos más tarde, gracias al Primer Concilio de Nicea y al emperador Constantino I, se convierte en la religión oficial de dicho imperio. Desde ese momento hasta el presente, la alta jerarquía de la Iglesia ha estado asociada, en menor o mayor grado, a los distintos poderes legislativos y ejecutivos en Europa. Dichos poderes, en tanto reguladores de los dos ámbitos público y privado, han tenido que enfrentarse al hecho de que las personas y los bienes (materiales e inmateriales) de la Iglesia, por ser ésta un asociado al gobierno de turno, debían disfrutar de prebendas especiales. Esto es, la Iglesia no pertenecía ni al ámbito privado y al ámbito público, sino que tenía un ámbito propio. Esto es especialmente visible en la Europa medieval, donde la figura de la catedral se erige como una suerte de ágora (si bien con distintas funciones al ágora o foro clásicos) en las poblaciones importantes (cités y burgos, gérmenes de la ciudad medieval según Henri Pirenne). La catedral, como sede de una diócesis encabezada por un obispo, pertenecía  y pertenece a la Iglesia; en cuanto a edificio o espacio, era levantada por maestros arquitectos y trabajadores, y una vez acabada, estaba abierta a todo el mundo. Ambas cosas acentuaban el carácter público de la catedral, por lo que se daba el curioso caso de que la vida pública (rezos, festividades, asambleas, etc.) de la ciudad medieval transcurría en este peculiar espacio, semipúblico y semiprivado. El ejemplo que nos brindan las catedrales podemos exportarlo y tomarlo como base para mirar el lugar que ha ocupado la Iglesia en la historia de occidente, un lugar único, a caballo entre los espacios públicos y privados de las distintas sociedades. Es ahora, en la sociedad española contemporánea, donde el espacio público es regulado estrictamente por los poderes democráticamente elegidos, cuando es más sencillo percibir esta peculiaridad; pero esta peculiaridad, por ser previa a la sociedad democrática y a sus poderes, es también un velo que sigue dificultando la percepción de la Iglesia como el ente privado que es.

2. La Iglesia, como cualquier religión, se presenta como modeladora y garante de la moral de la sociedad. No digo nada nuevo con esto, pero merece la pena detenerse en ello: toda sociedad que se precie de serlo tiene leyes, sea la civilización más avanzada o una tribu del amazonas; y las leyes, sea por definición u omisión, dictan un modelo de comportamiento. Pero detrás de toda ley hay una idea madre: la percepción de los que es correcto y lo que es incorrecto. Esto no es otra cosa que un principio moral. Es esta asociación entre moralidad y ley la que ha hecho, desde tiempo inmemorial, que el misticismo haya ido de la mano del poder: desde el brujo de la tribu hasta la compleja estructura de la Iglesia Católica ha habido evolución, pero el principio es el mismo, y no es otra cosa que la afirmación "el gobierno hace las leyes y asegura su cumplimiento, pero esas leyes tienen que estar de acuerdo con la moral que viene dictada por el poder divino". Esto está firmemente anclado en la psique colectiva y, aquí viene el meollo del asunto, asumir que los intérpretes de esa moral divina pertenecen a un ente privado es una tesis complicada de aceptar.

3. La asociación entre Iglesia y Estado es históricamente fuerte en la sociedad española. Como complemento del punto anterior está el hecho de que todo lo que en él se expone se pone especialmente de manifiesto en nuestra sociedad. Desde el alto medievo hasta la actualidad, con pequeños períodos como el trienio liberal o las dos repúblicas, la Iglesia Católica ha estado en relación estrecha con las sucesivas monarquías y con la dictadura de Franco. Aún ahora ocupa un lugar cercano a los poderes ejecutivo y legislativo. Esto se resume en una frase: "la Iglesia siempre ha estado ahí".

4. El esfuerzo activo por parte de la propia Iglesia Católica por presentarse como algo universal y atemporal. Ya lo he dicho más arriba pero lo repito aquí. Mientras que hay otras doctrinas que se adscriben a determinado círculo o sociedad, la Iglesia se presenta como el cuerpo moral que alberga potencialmente a toda la gente del globo. Se presenta como algo que trasciende gobiernos y fronteras, que sobrevivirá a los países y a las sociedades actuales. Hay que decir, en honor a la verdad, que la historia está de su parte en esta pretensión, dado que ha sobrevivido a cuantos avatares se le han presentado, cambiando y evolucionando conforme las sociedades cambiaban y evolucionaban. Ha visto nacer y caer imperios y monarquías; ha sido testigo de la evolución tecnológica y científica del ser humano y ha actuado como guardián de conocimientos, incluso de aquellos que no aprobaban sus doctrinas oficiales. Es más vieja que cualquier gobierno, país o frontera actual. ¿Cómo va a ser privado un organismo así? Tiene que ser imposible. Pero en este caso, y por complicado de aceptar que sea, no sólo no es imposible sino que es verdad.

De todas formas, y a pesar de tales razones (o tal vez precisamente por ellas), es necesario dar un paso atrás para intentar ver a la Iglesia Católica en toda su complejidad y contexto. Pero esto sólo es posible si primero se hace el ejercicio de verla como lo que es, una institución humana y privada. Una institución humana y privada cuya doctrina es seguida y respetada por muchos millones de personas a lo largo y ancho del mundo, pero humana a fin de cuentas (puesto que son seres humanos las que la conforman, el papa incluido), y privada por todo lo anteriormente expuesto.

miércoles, junio 01, 2011

Ansia de poder (I)

Hoy me apetece reflexionar sobre una rasgo humano que suele tomarse siempre como algo negativo y dañino; algo que rompe grupos y destruye relaciones, pero que también impulsa carreras y alumbra proyectos.

El ansia de poder es algo congénito al ser humano. Siempre aparece profundamente imbricada en los elementos de un grupo social, cualquiera que sea su naturaleza o fin. La clave consiste en contar con ella, saber que existe, aceptar que existe como parte de nosotros y de nuestros constructos.

El ansia de poder se puede presentar de la manera más amable, de la forma más agradable a la vista, en la más sutil de las formas. Es la razón de esta sutileza la que considero vital ver y aceptar: que el ansia de poder en el medio social nace de una voluntad activa, y que es en los caminos por los que esa voluntad se desarrolla y toma cuerpo donde esa ansia de poder anida como parte orgánica de lo construido.

En un medio social ideal el ansia de poder está presente en la cantidad justa para crear una motivación creativa en los individuos que forman ese medio. Es, por tanto, deber de una sociedad que aspire a mejorarse a sí misma el garantizar tanto las libertades necesarias para no ahogar el impulso creativo y reformista, como tutelar los caminos por donde se canalizan esas libertades a fin de que no se conviertan en una suerte de libertinaje. Esto, y no otra cosa, es lo que define lo que considero una sociedad madura.

Dicho de otra manera, es madura aquella sociedad que ha aceptado tanto su naturaleza como la de los individuos que la forman, y que, partiendo de esa consciencia, es capaz de evolucionar hacia los fines que se ha marcado como objetivo.

Todo esto, aplicado a cualquier grupo, definirá cuán capaz es ese grupo de afrontar los cambios al mismo tiempo que consigue sacar adelante sus objetivos.

Así pues comencemos: el ser humano, en su condición actual, utiliza el ansia de poder como motor creativo. Alguien desea hacer algo y empieza a trabajar para conseguirlo. En caso de tener éxito, se aspira a metas más altas y lo conseguido pasa a ser algo susceptible de ser repetido las veces que sea necesario. Detengámonos aquí un momento para ejemplificar esto. El ejemplo sería un moderador que ha tenido éxito en su labor asamblearia y siente el impulso de repetir cargo porque se siente útil a él mismo y al grupo al que pertenece. Ese deseo es completamente lícito y entendible pero conviene ser prudente. Ser bueno en algo no implica ni ser el mejor ni debería convertirse en obstáculo para el crecimiento de otras personas. Sin embargo esta dinámica aplicada a un grupo social da como resultado algo evidente: pasado cierto tiempo los individuos de ese grupo terminan acometiendo aquello que se les da mejor. Ha surgido la especialización.

La especialización, de gran valor y pieza principal de progreso, esconde sin embargo un peligro igualmente evidente cuando el grupo alcanza cierto tamaño: como los individuos acometen siempre unas labores determinadas, hay otros trabajos u otros roles que nunca prueban, y paulatinamente se pierde el contacto con la realidad de esos otros trabajos. Esto crea una peligrosa tendencia: identificar la labor propia como de vital importancia para la marcha del grupo y olvidar al resto de compañeros de viaje. Esta es la primera cristalización negativa del ansia de poder: el pensamiento "mi labor es más importante que otras".

Las disensiones creadas por este primer vicio son complicadas de resolver porque implican una crisis de identidad grupal. Las soluciones a posteriori suelen devenir en forma de fracturas y creación de grupos nuevo. La manera más efectiva de luchar contra esta tendencia pasa por prevenirla antes de que aparezca. Fijar leyes para la rotación de cargos, concienciación y potenciación de la identidad de grupo, o el simple y llano sentido común. Todo ello constituye una vacuna efectiva para evitar que esta manifestación negativa del ansia de poder afecte destructivamente al grupo.

martes, mayo 17, 2011

Libros para regalar

A continuación os dejo la lista de libros que nos sobran. Si alguien los quiere que nos lo diga y se lo haremos llegar.

*EDIT*: La lista la iré actualizando, así que no perdáis cuerda que lo mismo sale algo que os interesa ;)

1 1984 George Orwell Ciencia Ficción Planeta
3 Segunda Fundación Isaac Asimov Ciencia Ficción Bruguera
5 El Libro del Cementerio Neil Gaiman Fantasía Círculo de Lectores
7 Viaje a la Alcarria Camilo José Cela Narrativa Austral
9 La Sombra de Poe Matthew Perl Misterio Círculo de Lectores
11 Elantris Brandon Sanderson Fantasía Círculo de Lectores
13 Pregúntale a Alicia Anónimo Narrativa Círculo de Lectores
14 Cuestión de espacio - Organización y orden en el hogar Decoración El País
20 Valoración, venta y adquisición de empresas Eliseo & Pol Santandreu Empresarial Gestión 2000
22 Mecanoscript del segon origen Manuel de Pedrolo Ciencia Ficción Edicions 62 En catalán
24 El Capitán Alatriste Arturo & Carolta Pérez-Reverte Novela Histórica Punto de Lectura
25 El Código Da Vinci Dan Brown Narrativa Círculo de Lectores
27 Microsoft Windows 3.1 - Manual de usuario Informática Compaq
28 Access 2.0 para torpes Informática Anaya Multimedia Ilustrado por Forges
30 Las Perlas Peregrinas Manuel de Lope Narrativa Espasa
33 La dirección de ventas J. Stratford Empresarial Deusto
34 El derecho a la contracepción Eugeni Castells Divulgación Rol
42 Parece ue todo ha muerto - Poemas del desencanto Manuél González Marcos Poética 4 copias
43 El último mohicano J. Fenimore Cooper Aventuras El País
46 Los Tres Mosqueteros I Alejandro Dumas Aventuras El País
47 Los Tres Mosqueteros II Alejandro Dumas Aventuras El País
50 Estudio en Escarlata Arthur Conan Doyle Policíaco El País
53 El Ruiseñor y la rosa y otros cuentos Oscar Wilde Cuento Espasa
55 Miguel Strogoff Julio Verne Aventuras El País
58 El misterio del cuarto amarillo Gaston Leroux Policíaco El País
59 El tulipán negro Alejandro Dumas Aventuras El País
60 Veinte mil leguas de viaje submarino Julio Verne Aventuras El País
61 Yo, el jurado Mickey Spillane Policíaco El País
62 Muerte en la rectoría Michael Iness Policíaco El País
63 La máscara de Dimitrios Eric Ambler Policíaco El País
65 El caso del gatito imprudente Erle Stanley Gardner Policíaco El País
66 El misterio de los hermanos siameses Ellery Queen Policíaco El País
67 El secuestro de Miss Blandish James Hadley Chase Policíaco El País
68 El caso del "canario" asesinado S.S. Van Dine Policíaco El País
69 Cosecha Roja Dashiell Hammet Policíaco El País
70 El martillo azul Ross McDonald Policíaco El País
71 El cartero siempre llama dos veces James M. Cain Policíaco El Pais
72 El signo de los cuatro Arthur Conan Doyle Policíaco El País
74 1280 almas Jim Thompson Policíaco El País
75 Sangre en El Espejo de la Reina Carter Dickson Policíaco El País
76 Los hermanos Rico Georges Simenon Policíaco El País
77 El caso de la chica vacilante Erle Stanley Gardner Policíaco El País
82 El rojo emblema del valor Stephen Crane Aventuras El País
83 Las aventuras de Huckleberry Finn Mark Twain Aventuras El País
84 Scaramouche Rafael Sabatini Aventuras El País
85 Moby Dick I Herman Melville Aventuras El País
86 Moby Dick II Herman Melville Aventuras El País
87 Las minas del rey salomón Henry Rider Haggard Aventuras El País
88 Ivanhoe Walter Scott Aventuras El País
89 La flecha negra Robert Lewis Stevenson Aventuras El País
90 La máquina del tiempo H.G. Wells Ciencia Ficción El País
91 El extaño caso del Dr. Jekill y Mr. Hyde Robert Lewis Stevenson Aventuras El País
96 Las aventuras de Oliver Twist Charles Dickens Aventuras El País
97 Padres e hijos Ivan Turgenev Narrativa Alianza Editorial
98 Juan Salvador Gaviota Richard Bach Filosofía Javier Vergara Editor

miércoles, abril 27, 2011

Gracias

He tardado un poco en escribir esta entrada, principalmente por los motivos detallados en la entrada anterior.

Quiero daros las gracias a todos los que aparecísteis el sábado pasado para hacer y acarrear cajas, pilotar o copilotar furgonetas y coches, sujetar puertas, ayudar a colocar cosas y en general echar una mano o las dos en ese gran lío que son las mudanzas. Llevo muchas en las costillas, pero ésta ha sido la única de ellas en las que habéis aparecido todos los que dijísteis que íbais a venir. No tengo palabras, en serio. Muchas gracias.

Sabas, Elena, Jambri, Rapun, Athair, Nilrem, Yaiza, Gorpik, Will, Eleder y Tindri... sois los mejores.

Cansancio

Creo que todo el mundo conoce los problemas que acarrean las mudanzas. No me voy a detener sobre ellos, pero sí en lo que nos está costando a Persefone y a mí poner en marcha aquello.

Los frikis somos lo peor porque acumulamos cosas (libros y comics sobre todo) a mansalva, aunque nunca los volvamos a abrir. En la casa nueva hemos metido el equivalente a unas setenta cajas, cinco arriba o abajo, con todas nuestras cosas. El papel, los libros, los cómics, los archivadores, los manuales de rol, etc, es cerca de la mitad. Entre 30 y 35 cajas.

Estamos apartando el papel que vamos a donar/regalar (publicaremos aquí y en el FB una lista, por si alguien quiere alguno de los títulos), y ya llevamos tres cajas enteras. Y lo que queda.

Anoche tuvimos un momento bajo. Son demasiadas cosas y supongo que es natural, pero estoy bastante cansado. Y Persefone también. Dejar las casas antiguas listas para quien venga, arreglar y colgar cosas, limpiar y ordenar la casa nueva, buscar plaza de garaje, identificar lo que vamos a regalar, ir al puñetero IKEA a comprar las estanterías y la mesa... compaginando todo ello con el curro, of course. Estamos hasta las narices. Ayer ella me dijo que de lo único que tenía ganas era de empezar a tirar cosas por la ventana, y la entiendo perfectamente porque yo también siento ese impulso. Si llegamos a mudarnos sin estar la semana santa de por medio nos da un infarto.

Llevamos cuatro semanas trabajando sin parar salvo breves y escasos recesos, y eso está empezando a hacer mella. Menos mal que este finde nos bajamos a Tierra Lúdica y desconectamos de todo lo que no sea jugar y descansar.

Vamos a sacar esa casa adelante, cueste lo que cueste.
Pero su p*** madre lo que está costando.

lunes, abril 25, 2011

En tránsito... de nuevo

Bueno, pues hace ya más de una semana que estoy en la nueva casa, con mi dama.
Esta semana santa ha sido tiempo para abrir cajas y colocar cosas en su mayoría. También ha habido tiempo para limpieza, para alguna celebración e incluso para echar una partida a un par de juegos de mesa.

La casa es magnífica. Amplia, repleta de posibilidades, con tres habitaciones, y suelo de madera. Me encanta. Ha costado dar con ella pero finalmente estamos instalados en ella.

Soy consciente de que todos los seres humanos estamos en tránsito permanentemente, y que toda ilusión de rutina que podamos tener está sólo a un paso de ser destruida por cualquier cambio inesperado. Pero las ganas que tengo de construirme esa ilusión junto a mi dama... qué ganas tengo.

2010 no ha sido un año fácil. Ha sido un año difícil, lleno de complicaciones, altibajos y problemas de salud. Un año de proyectos postpuestos por hache o por be. Un año de paciencia y curro diario. Un año de sala de espera. Y finalmente la espera ha terminado.

Por fin estamos viviendo juntos en una casa estupenda y llena de posibilidades.
La aventura continua y se inicia un nuevo capítulo, un capítulo que será tan apasionante como los anteriores; o más.

jueves, marzo 31, 2011

He vuelto momentaneamente a la vida

Lo suficiente para escribir esto, cerrar el ordenador, y luego arrastrarme penosamente los tres metros que me separan de mi cama, y una vez allí morir de nuevo.

Hacía más de diez años que no jugaba un partido de baloncesto. Mi deporte favorito. Aighes... había olvidado lo divertido que es, pero no recordaba que fuese tan cansado. Esos tíos son buenos. Empezaron la liga con -3 partidos ganados debido a una sanción, y aún así han quedado primeros. Y el que menos me saca cinco años. La madre que los...

Gracias a S. que me dijo que me apuntase he podido rememorar viejos tiempos. El balance no es malo: ningún error de bulto, un tirón en el tobillo (por pisar mal), dos tirones en los gemelos (qué divertido es cuando alguien te empuja, te dé un tirón en el gemelo y antes de que llegues al suelo y te dé tiempo a quejarte, te dé un tirón en el otro gemelo), y un último tirón en el muslo izquierdo. Tal vez he forzado demasiado, pero tenía muchas ganas de jugar. Eso sí, mañana cuando me levante... si puedo levantarme, lo voy a vivir. Pero ya lo dice el Maestro:

La afección cutánea provocada por un pequeño ácaro conocido como Sarcoptes scabiei no desarrolla sus síntomas mediante vías placenteras para el huésped afectado.

Muy sabio el Maestro.
Ay. ¿pero cómo es posible que YA tenga agujetas si acabo de terminar como quien dice?
...
Lo voy a vivir.

jueves, marzo 17, 2011

Compañero de fatigas

De todos los perfiles de compañeros que he visto hasta ahora, por el que más simpatía siento es por el compañero de fatigas. En mi fuero interno defino este perfil como aquella persona que, sin importar cuánto tiempo haya pasado, o dónde te encuentras, si se entera de que tienes un problema acude en tu ayuda.

Este blog es algo parecido a un compañero de fatigas porque siempre acudo a él en los momentos bajos y vierto el caudal de pensamientos que tengo en ese momento, pero intentando que sea de una forma ordenada y entendible para mí y para el universo en general. Este es uno de esos momentos.

Si este blog pudiese tomar forma y invitarle a tomar una cerveza, yo sería feliz. Podría mirarle a los ojos y agradecerle el apoyo que me ha dado a lo largo de estos ocho años y una semana, recordar juntos algunos de los momentos más divertidos, y al final de la noche, darnos un abrazo y separarnos hasta la próxima. Esto, desde luego es imposible, pero no deja de ser bonito imaginármelo.

Feliz cumpleaños compañero.

jueves, febrero 24, 2011

Bombero o bombera, que sepa tirar la puerta

Ayer leía un interesante artículo del que cojo prestado el título para esta entrada, el cual trata de las pruebas de acceso para los bomberos en el ayuntamiento de Madrid, y del conflicto que han desatado. A grosso modo ocurre que en el ayuntamiento de Madrid, y a diferencia de muchos otros ayuntamientos, las pruebas físicas de acceso al cuerpo de bomberos son las mismas para hombre que para mujeres. De hecho por lo visto son tan complicadas que el Instituto de la Mujer pidió la impugnación de las bases de la convocatoria por discriminatoria. El debate está servido.

En el artículo aparecen las opiniones tanto de las personas responsables de las pruebas como de las denunciantes, y la cosa es que ambas posturas son defendibles. Unos propugnan "Madrid es una ciudad con edificios de altos, de grandes profundidades, de requerimiento físico alto, y estas pruebas son el mínimo exigido". Otras propugnan que les parece muy bien, pero que el resultado de facto es que pocas mujeres pueden acceder a la profesión, y que además no se creen que esos sean los mínimos puesto que la profesión de bombero es un trabajo en equipo, y además que ellas podrían realizar otras labores (son más flexibles, tienen mejor equilibrio y gastan menos oxígeno).

Resulta un tema complicado de por sí, porque en mi fuero interno, si a mí me tiene que sacar un bombero de mi casa, me da igual sea tío o tía, querría que fuese capaz de echar la puerta abajo, cargar conmigo y sacarme de allí. Claro que también es verdad que son pocas las veces en las que un bombero va solo, sino que trabajan en equipo.

Voy a intentar aportar mis dos céntimos. La profesión de bombero es dura, tiene un requerimiento físico muy elevado. Cuando lo que está en juego es la vida de las personas no se puede permitir contar con alguien en el equipo que no sea capaz de realizar determinado trabajo. Partimos pues de la base de que son necesarios unos mínimos. Ahora bien, ¿quién se ocupa de fijar los baremos para esos mínimos? En el caso de los bomberos esto lo hacen los convocantes de la oposición, el Ayuntamiento de Madrid y el Cuerpo de Bomberos del Ayuntamiento de Madrid. Las aspirantes se quejan de que las pruebas mínimas son más duras de lo que luego realmente requiere la profesión y tal vez tengan razón, pero eso pasa con todas las oposiciones. Pero claro, ya no hablamos de requerimientos de aprendizaje, en los que los hombres y las mujeres están a la par, sino de fuerza y potencia física, donde la mujer por genética parte con algo de desventaja.

Creo que la petición de las denunciantes, en este caso el Instituto de la Mujer, está mal planteada en tanto el trabajo a realizar es el mismo sin importar el sexo. Si el problema estriba en que las pruebas no son correctas, entonces hay que cambiar las pruebas por otras más acordes, pero nunca, en ningún caso, aceptar que alguien obtenga un puesto que, por méritos, debería obtener otra persona. Porque, llegado el caso, un hombre de constitución débil no tendría la ventaja que tendría una mujer de sus mismas capacidades físicas. La discriminación positiva hacia un colectivo ha resultado en discriminación negativa para otro colectivo. Esto no es justo, sencillamente. Los mínimos deberían serlo para todo el mundo por igual.

Los hombres y las mujeres no tienen ningún derecho a ser bomberos, sino que tienen derecho a intentar convertirse en bomberos. Si la denuncia del Instituto de la Mujer viniese planteada en términos de desacuerdo con la naturaleza de las pruebas yo la suscribiría, pero así tal y como lo han hecho, lo siento pero no. Es injusto, injusto para los aspirantes que se dejan la piel entrenándose durante años para que luego llegue alguien que, también habiéndose dejado la piel pero que según las pruebas, es menos capaz que ellos, y obtenga por cuestión de sexo una plaza. No debería valer más el esfuerzo masculino que el femenino ni viceversa, en ninguna de las parcelas de la vida. En esto, tampoco.

De todas formas yo lo que veo es que detrás de las bases de esta convocatoria no hay tanto un sexismo consciente como un deseo de quitarse a cuanta más gente mejor: las pruebas son MUY complicadas, eliminatorias (un fallo y fuera), y se realizan en un mismo día con lo que ello conlleva de cansancio y estrés. Si se presentan cinco mil personas para cien plazas, sólo en las físicas te puedes cargar tranquilamente a las cuatro quintas partes del total de aspirantes. Luego las teóricas (que son aún más complicadas que las físicas) reducirán aún más este número, y el test psicotécnico se encargará del resto. La razón principal es el ahorro de recursos y de pelas.

Es decir, lo mismo de siempre, pero con otra cara.

La solución del consistorio ha sido que las mujeres que superen los mínimos (los cuales van a permanecer inalterados salvo en la prueba de correr 110m con peso) van a tener un 10% más de puntos que sus homólogos masculinos. Un pan con unas tortas en mi opinión, pero en fin...


EDIT: Pensando un título para esta entrada:

Bombero o bombera, que domine la maguera (mmm... no, la referencia sexual es demasiado explícita)
Bombero o bombera, que baje a peso a la abuela (pse... me recuerda a Mortadelo y Filemón)
Bombero o bombera, que venga por mí a la carrera (no, egoista en exceso)
Bombera o bombero, que venga por mí primero (no, peor)
Bombera o bombero, con brazos de camionero (tópico)
Bombera o bombero, que ganen el mismo dinero (evidentenmente, pero esto ya sucede así que nada)
Bombero o bombera, menuda pelotera
...
(creo que mejor tomo prestado el título)

lunes, febrero 21, 2011

Más allá de la M-30 ya es lejos

Madrid ha cambiado muchísimo en los últimos decenios. No solamente ha crecido sino que todas las zonas han sufrido un proceso de remodelación y/o adaptación a la nueva realidad urbana del siglo XXI.

Recuerdo que cuando era pequeño solíamos ir a una piscina pública en verano, la cual estaba ubicada en Moratalaz. El viaje desde nuestra casa (embajadores) hasta allí nos parecía un periplo a todos. La empresa donde curraba mi padre estaba ubicada en Ciudad Lineal, es decir, donde Cristo dio las tres voces. Teníamos unos amigos que vivían en La Ventilla, cerca de la Av. de la Ilustración, es decir, allá arriba. Y suma y sigue.

Lo que ahora se conoce como la almendra de Madrid, es decir las zonas incluidas dentro del cinturón de la M-30 (o Calle 30 como quieren que empecemos a llamarla, (je, van daos)) es digamos el Madrid familiar o clásico. Pero veamos qué hay fuera de estas fronteras.

Por el norte arrancan el Barrio del Pilar y Herrera Oria; al noreste se alargan cual día sin pan la calle Arturo Soria y el Pinar de Chamartín; al este, por la prolongación de la calle de Alcalá llegamos a Quintana y la Elipa, y yendo aún más abajo a Moratalaz. Al sureste, donde la Av. Ciudad de Barcelona se convierte en la de la Albufera, se extiende Vallecas y más al sur Entrevías. Al sur-suroeste ya se llega a la calle Antonio López y al barrio de Usera. Al suroeste Opañel y Oporto, con General Ricardos como frontera. Subiendo un poco hacia el norte y enfrentados al estadio Vicente Calderón, nos encontramos con la Pradera de San Isidro y la Vía Carpetana. Y finalmente, llegando ya cerca de la Casa de Campo, el parque de Caramuel, el Paseo de la Ermita del Santo y el barrio de la Puerta del Ángel.

Resulta bastante sorprendente que los ciudadanos, incluso los que llevamos tiempo viendo cambios y sabemos que las distancias en Madrid se han acortado, seguimos pensando que estos barrios que he mencionado siguen estando lejos. Mi ejemplo: vivo en la Puerta del Ángel. Estoy literalmente al lado del centro histórico de Madrid, en frente del Palacio Real. Vivo literalmente más cerca de la puerta del Sol que alguien que vive en Chamberí o en O'Donnell. En serio. Y sin embargo, cuando digo donde vivo, la gente sigue pensando que estoy en a tomar por saco.

Tengo una posible explicación a esto. Un buen y sabio amigo me dijo una vez que Madrid eran muchas ciudades en miniatura unidas con celofán. Cualquiera que se mueva un poco por esta ciudad puede ver lo acertado de esta afirmación. Madrid creció en ensanches (barrios de Salamanca y Chamartín, Chamberí, Retiro, Pacífico y Legazpi) durante el siglo XX, y fueron precisamente esos barrios los que quedaron circunscritos más tarde por el cinturón de la M-30. Los suburbios como Vallecas, Carabanchel, Pitis o Begoña, los cuales ya existían en muchos casos aunque estuvieran separados por tramos de campo o huertas, fueron incorporados cuando el crecimiento orgánico de Madrid ya no era posible por la falta de espacio, y cuando esto ocurrió, los habitantes de esos suburbios ya tenían la imagen de ajenos a la ciudad como tal. Esto ocurrió hace nada, como aquel que dice, puesto que tres o cuatro décadas son muy poco tiempo en términos de la vida de una ciudad. La imagen que yo tengo del Madrid actual está afectada e imbuida por mis imágenes del Madrid del pasado. Tal vez sea este efecto multiplicado una de las razones que motivan que los cambios de mentalidad en los ciudadanos tarden en cobrar cuerpo en la realidad de la ciudad y viceversa. Ciudad y ciudadanos llevamos distintos ritmos. En la mente Vallecas o Usera siguen estando "allí" a pesar de que desde hace ya algún tiempo están "aquí".

Definitivamente me encantan las ciudades.

viernes, febrero 18, 2011

Prevaricación


(Del lat. praevaricatĭo, -ōnis).
1. f. Der. Delito consistente en dictar a sabiendas una resolución injusta una autoridad, un juez o un funcionario.

Fuente: http://buscon.rae.es/draeI/SrvltConsulta?TIPO_BUS=3&LEMA=prevaricaci%C3%B3n

Afortunadamente en este siglo XXI y en este pais los ciudadanos de a pie podemos manifestar opiniones acerca de lo que queramos sin que nadie nos fusile por ello. Cosas de la democracia que molan oye. Pero nunca viene mal ponerse debajo de un foco e intentar ser un poco objetivo con uno mismo y con las propias opiniones. Fruto de este ejercicio sé que yo nunca podría ser un buen juez porque hay parcelas en mi vida en las que se me podría acusar de lo que abre esta entrada.

Me pasa cuando se plantean ciertas conversaciones en la mesa, por ejemplo la política. Mi abuelo paterno, en paz descanse, fue sargento en la guerra civil por el bando republicano, anarquista. En el salón de mi casa había un Guernica enorme presidiendo la pared. Soy progresista porque creo que la vida es cambio y que ese cambio debe tener la puerta abierta para poder manifestarse de forma correcta y constructiva. Y no entiendo el esquema mental de las personas conservadoras. De hecho soy firme defensor de que este país es como es y tiene las taras que tiene, entre otras cosas, porque siempre ha sido un país conservador, de misa de doce y fiestas de guardar. Y que eso tiene que cambiar, que tenemos que arrojar viejos esquemas mentales a la basura o estaremos condenados a vivir nuestra historia una y otra vez.

Ahora bien, yo no soy un buen progresista porque cometo un error básico, de los de libro: nunca he puesto en duda algunas cosas, sobre todo en lo que atañe a política. He armado mi castillo sin mover ciertos pilares. Y esto es un problema porque estoy cometiendo el mismo error que, de facto (e injustamente) achaco a los conservadores: la cerrazón mental, que no es otra cosa que pensar que el mundo es estrecho y que los matices no cambian lo que veo a través de mi ventana. Sé quiénes son los malos de la película. Lo sé de hecho desde antes de que comience la película.

Y todo esto porque desde pequeño lo aprendí y lo integré. Manda narices con los condicionamientos.

No quiero abandonar mis convicciones porque estoy convencido de que la base es correcta, pero me gustaría moldearlas para que me permitiesen ser más sabio y ver el valor y la verdad de la opinión ajena.

Mis convicciones me están empezando a constreñir.
Echo de menos debatir. En los debates yo solía sentarme y escuchar; ahora hablo demasiado.
Creo que me estoy haciendo mayor.

Buen finde.

martes, febrero 15, 2011

La palestra

Un  pensamiento: un blog es una palestra de discurso.

Hay personas que la usan para dar conferencias acerca de temas concretos. Otras la usan para adoctrinar y ganar feligreses a su causa. Hay quien opta por contarle al auditorio sencillamente qué tal le ha ido el día. No falta también el que la usa para sustentar un monólogo humorístico, o aquel que publica para que la gente opine y luego armar un debate. Hay de todo vaya.

Pero ocurre que uno se pone a reflexionar acerca de los blogs cuando lee esta esta entrada del ínclito Gorpik y empieza a tirar lineas que unan su opinión y la conviertan en algo comunicable. En mi caso esta linea se resume en la siguiente sentencia: en general me gusta leer aquello que percibo que ha sido escrito con esfuerzo, es decir, algo que le ha llevado al autor o autora cierta cantidad de energía y tiempo. O dicho de otra manera, el fruto de la inferencia de que a mí me hubiese costado escribir ese texto.

A falta de un mejor criterio considero que éste es válido en general, pero aún más en la situación actual, situación heredera del aumento de la facilidad para lanzar información a ese vasto espacio que es internet. Y el caso es que considero que es algo positivo, la continuación de algo que valoro: la accesibilidad al conocimiento por parte de las personas. Pero ocurre que esa facilidad deriva naturalmente en el vicio del exceso de información si no se hace el esfuerzo consciente por controlar y filtrar lo que llega.

Un ejemplo de esta tendencia la vimos hace unos años con el auge del correo electrónico, auge que trajo consigo el problema del Spam. Y es que la información que nos llega muchas veces o no tiene importancia en absoluto o es muy poco importante.

Cuando aparecieron los blogs vinieron a ocupar un nicho libre en el gran muro del ciberespacio: crearon un lugar personal de acceso asequible donde colgar primero texto, y más tarde contenido multimedia, con el mismo esfuerzo que costaba escribir en un procesador de texto. Básicamente un publicador de discursos. Y la idea tuvo éxito, vaya si lo tuvo.

A día de hoy los blogs no han perdido ese valor, aunque, como bien señala el maño, sí la popularidad que antes tenían para dejársela a las modernas herramientas de red social tipo Facebook o Twitter. Pero es importante señalar que esas herramientas no son un sustituto de los blogs, sino que son aplicaciones que han venido a ocupar su nicho, como ya hicieran los blogs en su día, el nicho de la comunicación veloz, del intercambio rápido de opinión, del estar las 24 horas vinculado a tu gente. Es normal que los blogs personales hayan perdido popularidad, de la misma manera que es más popular ir a un bar con los colegas que irse al teatro a ver un monólogo, aunque el monólogo sea bueno. Ambas actividades no se pisan, sino que ofrecen cosas diferentes.

Ahora bien, los blogs, los cuales me gustan por múltiples razones, tienen una ventaja significativa en este cuadro: llevan incluidos su propio filtro. Es decir, la gente en los blogs publica (en general) aquello que considera importante porque la redacción del texto cuesta esfuerzo y, en general, está articulado y trata de comunicar un mensaje complejo. Obviamente hay éxito dispar en ese objetivo, pero ello no niega el esfuerzo de los autores. Las redes sociales no ofrecen nada parecido (hasta donde sé) puesto que gran parte de su éxito radica en la velocidad con la que se transmite la información, y la necesidad de funcionar a esa velocidad deja menos espacio a una redacción trabajada o a un mensaje complejo. Todo esto, insisto, yendo a la filosofía del asunto sin entrar en particularidades, que hay de todo en todas partes.

Es por esto que no creo que Facebook vaya a sustituir a los blogs de la misma manera que el fax no sustituyó al teléfono, sino que ocupa una nueva cara en la multifacetada superficie del ciberespacio. El blog no comunica mejor que Facebook, sino que la comunicación transcurre por canales distintos. La única circunstancia que percibo en la que sea posible la desaparición de los blogs es que las herramientas sociales los incorporen a su código, (como ya intentaron Messenger o MySpace), y entonces no asistiríamos a una desaparición sino a una adaptación.

Los blogs, las palestras, desaparecerán cuando desaparezcan los discursos y las personas que los dan. Y no creo que tal cosa vaya a suceder pronto.

Y ahora una cita de un hombre sabio:
Un buen principio y un buen final hacen un buen discurso. Como es obvio, a menor duración, cuando más cerca estén el principio y el final, mejor será el discurso. Y el mejor discurso es el que no se dice.

jueves, enero 27, 2011

La marcha de la bombona

Hace años, seis para ser exactos, publiqué una celebrada entrada sobre mis avatares con una bombona de butano. Precisamente me acordaba de ella cuando ayer, de nuevo, me cargaba una bombona al hombro y emprendía la ascensión al Alto de Extremadura con ella a cuestas.

Antes de que aquellos que tenéis coche carguéis contra mí y empecéis a insultarme por no llamaros, debo aclarar que esta vez no lo hice por obligación, o al menos no sólo por eso. Es verdad que me había quedado sin butano, pero podría haber esperado al día de hoy, en el que Persefone, loado sea su nombre, viene y podríamos haber subido con el coche. En realidad me lo tomé más bien como un entrenamiento de fuerza y resistencia y estoy bastante contento del resultado. Resultado que no es otro que no estar destrozado hoy.

El caso es que aquella bombona que cargué hace seis años era esta, la hermana pequeña de la bombona tradicional:

Y, en cambio, la que cargué ayer, conocida y querida por todos, es esta:
Consejo: si intentáis alguna vez algo parecido llevad botas y guantes. Las primeras porque ayudan a mantener la estabilidad al caminar, y los segundos porque si no se llevan, las asas metálicas de la bombona te hacen la puñeta en las manos. El caso es que la subida, a pesar de ser una pendiente bastante pronunciada por tramos, no se hizo pesada. Pero la bajada... ya la bajada. Claro, ocurre que una bombona llena pesa entre 23.5 y 27.5 kilos. Pero, salvo un pequeño receso en el Alto de Extremadura para atender al móvil (gracias por los ánimos cariño), hice el camino sin pausas, cambiando la bombona de hombro a hombro cuando uno se resentía. Otro consejo: colocad la bombona de manera que su sección media descanse sobre el trapecio y con las asas paralelas al suelo; de esa manera el brazo y hombro que sostienen la bombona tendrán una posición poco forzada.

Conclusión: mis invitados,  los ínclitos Imperator y Nur, y mi dulce dama, podrán ducharse con agua caliente este finde. Mi entrenamiento y mi objetivo EBAPDTMP siguen adelante.